Wouldn’t You Miss Me?
You only have to read the lines, they’re scribbly black and everything shines…
El tiempo pasa y lo que nunca importó demasiado cae en el olvido. Por suerte, hay leyendas que persisten en la memoria.
Hace apenas un año, un día como hoy, abandonaba el mundo alguien que, para mi y para muchos, era especial.
Su nombre era Roger Keith Barrett, pero todos le conocimos como Syd Barrett.
Fue músico, pintor, filosofo, cuenta cuentos, inventor y dandi, pero ante todo fue un artista.
Un artista con la mente tan abierta, que era capaz de hacer genialidades sin proponérselo siquiera. Un artista al que tomaron por loco.
Me enciendo un cigarrillo y pienso: ya ha pasado un año. Cuando recibí la noticia, estaba en Francia y el destino me asestó una bofetada, de esas imperdonables.
Para muchos, será difícil entender que pueda establecerse esta especie de vinculo extraño entre artista y espectador. Para mí, Barrett, fue algo más que música y arte. Fue una forma de vida, algo nuevo, una liberación.
Syd desprendía ese je ne sais quoi que te atrapa. Leí mucho sobre él, vi documentales, escuché su música una y mil veces, vi sus pinturas, le escuché hablar, etc. y nunca supe decir del todo que tenía este personaje que me llamaba tanto la atención.
Durante este último año, Barrett se ha aparecido en mis sueños, aunque parezca increíble. Siempre se encuentra en sitios claustrofóbicos y caóticos. Me insulta y me desprecia en las noches en las que se le ocurre visitarme.
“What exactly is a dream, and what exactly is a joke?” se preguntaba en Jugband Blues.
Syd murió hace un año, es cierto. Pero para mí y para el mundo, había muerto ya mucho antes.
Yo le amé, aún sin conocerle. No como fan quinceañera histérica, sino como adulta iconoclasta que sabe que los sueños se filtran a través del arte para todo aquél que les abra las puertas. En mi caso, Barrett no solo abrió la puerta, sino que rompió el candado que dividía fantasía y realidad.
Wandering and dreaming, the words have different meaning… Yes, they did.

Que hijos de puta… nadie comenta….
La verdad es que Syd fue un genio, y espero que generaciones subsiguientes lo sigan considerando así.
Por cierto, como sigues?
Comment by Humberto — July 12, 2007 @ 1:10 am
yo me acuerdo que estaba trabajando cuando escuché la noticia por la radio.. fue chocante, no sabía ni que estaba enfermo.
saludos
Comment by carlos — July 16, 2007 @ 6:50 am