Cosechando memorias
Todo esta oscuro.
Miras atrás y solo ves tu mochila. Tu mochila de recuerdos. Recuerdos que llevaras de por vida que, a veces, pueden ser una carga. Esos recuerdos que a veces condicionan todos los actos que llevas a cabo a lo largo de tu existencia. Consejos de un buen amigo que nunca volviste a ver, las palabras de tu madre dándote lecciones de protocolo en la mesa o en casas ajenas, memorias de un amor que hace tiempo que murió, palabras que un sabio escribió para que tu leyeras en un momento bajo. Jamás olvidaras esas cosas porque forman parte de tu estructura vital. “No te sientes nunca de espaldas a la puerta” solía decir una voz en la conciencia como reverberando las palabras de alguien. “No se debe cantar en la mesa mientras se come” suena el eco de mamá. “Te quiero” dice una voz suave como un susurro. “Quien bien te quiere, te hará llorar” rezaba el refrán. “Si lloras por no ver el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas” escribió Tagore. Y secas entonces tus ojos y sigues con tu camino, siempre adelante. Pero llevando contigo el peso de esos recuerdos, que quien sabe si algún día, podrás prestarle a otro para que lleve un pedacito de ellos en su mochila.
And you run and you run to catch up with the sun, but its sinking, racing around to come up behind you again… The sun is the same in the relative way, but youre older, shorter of breath and one day closer to death…
Entonces, cuando el sol se ha puesto, te diriges a casa, solo, con tu música atronando tus oídos, y con aquella canción se abre tu mochila y piensas: imaginé que me seguían, que por lo menos iba tras de mí un tropel de recuerdos.”No vi a nadie", dirás.
Eso es lo que puedes esperar ver cuando yo te sigo.
Threatened by shadows at night, and exposed in the light…
Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad de la Puerta de Tannhäuser.
